Entrevista a Javier García-Manglano

Testimonio

Javier García-Manglano es licenciado en economía por la Universidad de Navarra, es también doctor en Sociología por la Universidad de Maryland y tiene un Máster en Métodos de Investigación Social por la LSE. Anteriormente fue Prize Postdoctoral Fellow en Nuffield College (Universidad de Oxford). Es experto en investigación social cuantitativa, demografía de la familia, género y juventud.

¿Qué papel ha jugado el inglés en su carrera profesional?

Teniendo en cuenta que yo hice el máster, el doctorado y luego un postdoctorado en el extranjero y que me dedico al mundo académico, juega un papel determinante ya que es el idioma dominante. Aunque no había vivido fuera de España nunca hasta irme a hacer el máster, se me daba bien el inglés, me gustaba y tenía cierta facilidad. Aún así, no lo había hablado mucho ni con fluidez hasta los 25 años. A los 26 cuando me fui a hacer el máster se convirtió en el idioma que más utilizo en mi profesión, aunque con mis compañeros de trabajo hablo en español porque trabajo en España. La mayoría de cosas que leo y escribo son en inglés y sería imposible ahora mismo hacer el trabajo sin el inglés.

¿Cómo piensa que afecta el inglés en la empleabilidad? Y, ¿le ha afectado personalmente alguna vez?

En la empleabilidad es importantísimo, es de las cualificaciones básicas. Cuando las empresas o universidades tienen muchos candidatos me parece que uno de los primeros cortes que hacen es el del inglés. De manera que, por muy bueno que seas, a veces te puedes quedar fuera si tu nivel de inglés no es bueno y fluido. En mi caso, como el máster lo hice en el extranjero y luego el doctorado, en términos de empleabilidad podía demostrar un nivel en inglés alto. Pero sí que me costó demostrar un nivel alto de inglés para entrar en el máster y en el doctorado y me ha requerido mucha preparación. Pero, por suerte en el mercado de trabajo ya lo tenía.

¿Piensa que la gente es consciente de esta necesidad del inglés?

Yo diría que sí, que la gente es consciente, y cada vez más. Sobre todo, si miras desde la generación que ahora está trabajando y la que está ahora en la universidad, indudablemente cada vez se estudia mucho más. Lo que pasa es que, a veces, quizás no son tan conscientes de que la necesidad del inglés llega pronto, que llega antes de lo que se imaginaban. Los jóvenes puede que piensen que tienen más tiempo del que tienen para aprender unas facultades que no solo requieren hacer un intensivo para aprobar un examen, sino que requieren muchas horas de vuelo en el que has ido integrando el idioma. Además, si haces un examen que te piden para entrar en algún sitio, además de aprender a hacer el examen bien vale mucho más dominar el idioma ya que prepararse únicamente una estrategia de examen sería simplemente una inversión a corto plazo. A largo plazo tu nivel de inglés te lo da lo que has hecho en los últimos tres años y no lo que has hecho en un mes. Es cierto que no son tan conscientes de que un idioma requiere familiaridad, una fluidez al hablar, al escuchar, al leer y todo eso se prepara con tiempo y no a corto plazo.

¿Piensa que debería haber más inversión económica en las universidades y en las empresas para fomentar el aprendizaje del inglés?

En las universidades, considerando que el inglés es el lenguaje de los negocios y del mundo académico, las dos salidas más frecuentes después de la carrera universitaria, yo creo que más que fomentar el aprendizaje, tendría que estar incorporado directamente. También, puedes fomentar que la gente perfeccione el idioma, pero me parece que en el funcionamiento normal de una universidad tendría que haber inglés. El inglés es importantísimo, pero es importante que los profesores que den la docencia en inglés no pierdan calidad con respecto a la oferta académica, a su capacidad de transmitir conocimientos y de ilusionar a los alumnos en español. Muchas veces las presiones del inglés pueden llevar a las universidades a ofrecer cursos, programas, clases en inglés en las que los docentes no están preparados para impartirlas en inglés por lo que la calidad formativa puede bajar y yo creo que lo primero que tendrían que fomentar es que su propio claustro académico sea absolutamente proficiente en inglés, que no sufran los alumnos en la calidad de un profesor incapacitado en transmitir simplemente por culpa del idioma. Las carreras bilingües preparan, pero siempre y cuando los profesores sean bilingües, así como no se puede pretender que los alumnos aprendan una materia de la que el profesor no tiene suficiente conocimiento, no puede dar esa asignatura en inglés si no tiene los suficientes conocimientos del idioma. Tiene que estar al mismo nivel lo que sabe de la materia que lo que sabe en inglés si la tiene que dar en inglés.

¿Sería responsabilidad de la empresa, en este caso de la universidad, que el profesor que imparte sepa inglés? Por ejemplo, que se les dieran becas, cursos y facilidades.

Sí, tendría que ser responsabilidad a la hora de contratar, pero también hay un cambio generacional y hay una transición normal que es que, hace 20-30 años, no era tan frecuente entre los profesores saber inglés perfectamente y por lo tanto hay gente en la universidad hoy en día que no lo sabe aunque sean muy buenos en lo suyo y creo que no tendrían que forzar a esos a cambiar de idioma. Pero a la hora de contratar nuevos, ahora mismo es raro que no puedan contratar con un nivel de inglés alto, y si no están al nivel, pues tendrían la obligación, si van a impartir docencia en inglés, de darle los medios para que la pueda impartir con la misma energía, entusiasmo y fluidez con la que lo haría en español.

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