Y, los jóvenes, ¿qué opinan?

Entrevista a Borja Apaolaza.

Ingeniería industrial en TECNUM, máster en ingeniería industrial en TECNUM, TFM en MIT, Boston, IESE Barcelona investigación, doctorando en Administración de empresas en Filadelfia, Universidad de Pensilvania, Escuela de negocios Wharton. 

 

Qué mejor que testimonios y entrevistas para fortalecer las ideas expuestas en nuestros artículos. Ejemplos claros y visuales que demuestran que no estamos vendiendo humo, que hablamos de realidades patentes y actuales en la España del siglo XXI, la España que vivimos y en la que viviremos. 

Hoy, traemos al blog una entrevista con Borja Apaolaza, un joven español, exponente de a dónde se puede llegar con la ayuda del inglés, que comparte con nosotros su visión del panorama actual de los jóvenes de su generación. 

Comenzamos la entrevista hablando del papel que ha jugado el inglés en su carrera profesional, cómo se introdujo en el mundo del inglés y a dónde le ha llevado. “En mi casa mis padres no hablan ni una palabra en inglés, y resulta gracioso ya que desde que mis hermanos y yo hemos cumplido siete u ocho años, nos han apuntado a una academia. Fuimos aprendiendo inglés de forma bastante natural, dos o tres horas a la semana”. Explica que, en ese momento, ni él ni los demás niños tenían mayor interés en aprender el idioma, pero sus padres sí“En la universidad perdí un poco el nivel. Pero luego tuve la suerte de irme de intercambio a Boston a hacer mi proyecto de final de máster en una universidad de allí”. Después de la experiencia en extranjero, trabajó en Barcelona un par de años, en inglés prácticamente todos los días. Ahora mismo, Borja es doctorando en Administración de Empresas en Filadelfia, en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania. “Si no hubiera sabido inglés no podría haber ido a Boston, si no hubiera sabido inglés no podría haber ido a Barcelona, y si no hubiera sabido inglés no estaría aquí a día de hoy”.

Esta es la situación actual de Borja, un joven con potencial, inteligencia y trabajador que ha logrado llegar a donde quería por no haberse encontrado con el obstáculo de no hablar inglés. Pero, ¿qué hay del resto de jóvenes? 

“Yo tengo muchos amigos de mi año, yo soy del 95, que llevan tres o cuatro años trabajando en empresas “top”, en consultoras en Madrid, empresas multinacionales, etc, y están ahora teniendo que coger una o dos horas a la semana. Graduados en la universidad que tienen que hacer el esfuerzo de aprenderlo ahora, con trabajo, con otras responsabilidades que tienen, alguno que incluso está casado. Continúa exponiendo cómo tanto él como los jóvenes de su generación han visto que el inglés es una variante clave a la hora de contratar a un nuevo empleado, que incluso ya no solo están dejando de contratar a quien no tiene inglés, sino incluso se está empezando a valorar quien tiene un tercer idioma, dando por supuesto que el inglés es un requisito indispensable que todo joven debe tener

Hoy en día está todo mucho más conectado, se requiere de EE.UU, de Inglaterra, de Alemania, se requiere de otros países para viajar, cultura, negocios, ciencia, filosofía, de todo. Y yo creo que al final el inglés es necesario porque, si no lo tienes, solo puedes aprender y disfrutar de ese 10% del mundo que se desarrolla en español, digamos. Es una pena dejar de disfrutar de ello y aprovecharlo por no saber inglés”.

Abordamos el tema de las microbecas, financiación y compromiso de empresas y entidades capaces. Borja nos pone el ejemplo de una de las empresas pioneras en este aspecto. “A uno de los amigos que he mencionado antes, la empresa les ofrece a un precio muy razonable huecos de media hora con profesores nativos para clases de inglés. Este chico en concreto me decía que se lo han puesto en la empresa a un precio muy barato, a una distancia perfecta, en su sitio de trabajo, en huecos de media hora que organizándose bien es muy fácil sacar al día, y de mucha calidad.”

Conclusión. Puede parecer que España está concienciada de la necesidad del inglés, que hay padres que sí se preocupan por una formación completa para sus hijos y se la pueden permitir, que hay jóvenes que pueden llegar a los puestos que les corresponde por su capacidad y calidad trabajo, que hay empresas que quieren facilitar el aprendizaje. Concienciémonos, demos un paso más, que sean más los jóvenes que se adaptan a la internacionalización, que sea porque realmente son conscientes y porque pueden, porque cada día sean más las empresas y entidades que lo hagan posible. 

 

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